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Fisuras en el pavimento

Fisuras en el pavimento

UN ENEMIGO QUE ACORTA LA VIDA ÚTIL DE NUESTRA SOLERA

Desde Mondolimp, cada día nos encontramos con mayor número de clientes que acuden a nosotros para que intentemos solucionar los problemas derivados de la aparición de fisuraciones en el pavimento de sus instalaciones.

Como consecuencia de la aparición de estas fisuras se llega a un deterioro progresivo de la solera, dificultando su uso diario. Bien sea para el acopio de materiales como el continuo trasiego de maquinaria (vehículos a motor, carretillas, retráctiles, etc..).

Entre las lesiones más habituales de las soleras se encuentran: las fisuraciones, las humedades por filtración y/o por capilaridad tanto del propio elemento, como en las fábricas de cerramientos o tabiquería en contacto con las soleras, dichas humedades pueden aparecer como consecuencia del agua procedente del nivel freático, fugas o rotura de redes de saneamiento, etc.

Sin entrar a valorar en este post si la aparición de las distintas lesiones en la solera son derivadas del proceso constructivo (etapa de proyecto, etapa de puesta en obra, etapa de uso y mantenimiento, etc…), sí que es conveniente, al menos de forma general, describir las principales lesiones o patologías que nos podemos encontrar en las soleras de hormigón:

  • Fisuraciones de retracción o contracción del hormigón de la solera debido a un inadecuado espaciado de las juntas en función al espesor de la solera y el posible rozamiento con la base de apoyo. Así como también pueden aparecer por la realización tardía del aserrado de las juntas (entre la 6 y 24 horas de la puesta en obra del hormigón). O también por una deficiente o excesiva profundidad de la junta por serrado (1/3 y 1/4 del espesor de la solera).
  • Fisuraciones por ausencia de juntas de separación o aislamiento con elementos constructivos incorporados en las soleras (pilares, muros, sumideros, etc.).
  • Fisuraciones por deformaciones (abombamiento, alabeos o desniveles en bordes de paños contiguos de las soleras y fisuraciones en cerramientos o tabiquería, por asientos diferenciales, debido a la falta de compactación de la base de apoyo, o por cambios de las condiciones de humedad del terreno (fugas redes saneamiento, agua de lluvia o riego, nivel freático o filtraciones por las propias fisuras de la solera).
  • Fisuraciones de la solera en la zona en que terminan las zapatas, por diferentes condiciones de apoyo entre el terreno y las zapatas. Debido al diferente apoyo de la solera sobre el encachado (más deformable) y la zapata (más rígida), y por no contar con suficiente armado en esa zona.
  • Humedades por la ausencia o deficiente montaje del elemento impermeable entre la solera y el terreno.

Si bien es cierto, las fisuración de las soleras suelen aparecer por retracción o por alabeo.

La retracción es la disminución del volumen del hormigón durante el proceso de fraguado del mismo, y se produce por la pérdida de agua (debida a evaporación). Dicha pérdida de volumen genera tensiones internas de tracción que dan lugar a las fisuras de retracción.
El control de la fisuración por retracción en los elementos superficiales es de una extrema complejidad debido a la cantidad de factores que influyen en su formación. Con la colocación de las juntas se pretende colaborar en la disminución de la fisuración, siendo poco probable su total eliminación.

Por otra parte, el alabeo se produce por el gradiente de temperatura entre el fondo y la superficie de la solera, lo que produce alargamiento diferenciados entre ambas zonas, provocando un combado de los bordes o extremos acompañados de las correspondientes tensiones. El empleo de hormigones con excesiva relación agua/cemento, provoca un gradiente de humedad entre la parte inferior (mayor) y la superficie (menor), lo que genera el combado de la solera con el efecto de subida de los bordes.

Es conveniente recordar la importancia de la diferenciación entre juntas y fisuras.

Las primeras son planificadas y con el objeto de aumentar la durabilidad y uso de la solera. Existen diversos tipos: Juntas de construcción, de separación o aislamiento, de contracción/ retracción y juntas de dilatación.

Por lo que respecta al concepto de fisuras, éste responde a la aparición de diversas patologías originadas por distintas causas.

esquema fisura hormigón

En Mondolimp tenemos una dilatada experiencia en la identificación, diagnóstico y solución de las distintas patologías que pueden aparecer en la superficie de la solera y que se manifiestan por la aparición continua de distintas fisuraciones.

Lamentablemente, la solución pasa por la realización de actuaciones importantes que van más allá de la actuación superficial. Las cuales se hubieran podido evitar desde un diagnóstico previo.

distintos tipos de fisuras en pavimentos de hormigón

Atendiendo a la tipología de fisuraciones, causas y uso de la solera, el tipo de reparación y la forma de ejecución de ésta puede ser muy diversa.

Por otra parte, desde Mondolimp recomendamos en todo momento la realización previa de catas en la solera. Con el fin de determinar de una manera más exacta el origen de la patología o patologías en la solera.

En cuestión de reparaciones, es un capítulo al cual nos gustaría hacer mención expresa y monotemática en posteriores artículos que iremos publicando en nuestro blog. Ya que éstas se pueden ejecutar de diferentes formas y con una amplia diversidad de materiales.

Sirva como uno de muchos ejemplos los que a continuación se muestran:

 

reparación fisuras en pavimento de hormigón